Parque de las Ciencias

Las Formas en el Parque de las Ciencias. Laboratorio experimental para personas de 1 a 3 años.

Posted on Actualizado enn

IMG_1648

El pasado sábado, 7 de febrero, celebramos en el Parque de las Ciencias Andalucía de Granada, un taller experimental y sensorial de Arquitectura para niños y niñas de 1 a 3 años, acompañados de sus padres y madres, relacionado con las formas.

Debemos reconocer que antes del comienzo estábamos realmente emocionados. Esto es debido a la edad de los participantes y el respeto que nos merecen las personas de esa edad y, por otro lado, estaba la responsabilidad de corresponder a la confianza depositada en nosotros por los responsables de Educación del parque. Es la primera vez que se hacía una actividad de estas características en el parque para gente tan pequeña, y es una gran responsabilidad para nosotros. Admiramos el trabajo del departamento de Educación y no queríamos defraudarles.

Al dar la bienvenida a las familias, les repetimos que nosotros pensamos que todos los niños son creativos e inteligentes. Todos. En eso nos basamos para desarrollar nuestras propuestas. Pero, esta vez, además, pensábamos la enorme capacidad de los chicos y chicas de esta edad de descubrir el mundo a través de los sentidos. Les propusimos y taller experimental y sensorial. Durante treinta minutos ellos iban a escuchar música, ver imágenes relacionadas con las formas, tocar elementos de diferentes texturas y experimentar la sensación producida por distintos espacios asociados a determinadas formas geométricas. Todo esto debían hacerlo con total libertad, con la única condición de no molestar al de al lado. Aconsejamos a los mayores acompañar y no dirigir, observar y disfrutar.

IMG_1673

Nuestra propuesta ya la habíamos llevado a cabo en dos ocasiones: Una vez en la escuela infantil Giner de los Ríos, en Córdoba, en aulas con niños y niñas solos con sus educadoras y otra vez en “Esta por mamá”, con menores acompañados de sus madres (porque solo fueron madres).

Los asistentes entran en una sala enmoquetada, donde hay dispuestos una casa de cartón, dos tipis rudimentarios y una tienda de campaña con forma de iglú. Con estas estructuras pretendemos que experimenten las sensaciones que producen lo espacios que delimitan formas cuadradas, triangulares y esféricas.

En el suelo, repartidas aleatoriamente, hay pelotas de varios tamaños y texturas, pequeñas pirámides de distintos materiales y esponjas cuadradas. Queremos que las toquen y con el tacto, se acerquen a estas formas elementales.

Sobre la pantalla, enorme, situada al fondo de la sala, proyectamos un montaje audiovisual, realizado con imágenes de objetos en movimiento, fotografías de construcciones tomadas por La casa de Tomasa e ilustraciones de libros que tienen que ver con el tema del taller. Con las fotos, los niños y niñas ven edificios con formas similares a las estructuras que tienen delante en ciudades tan distintas cómo Valencia, París, Florencia, Córdoba, Berlín, Lisboa o Gurabo. Las ilstraciones muestran el trabajo de Deneux, Pacovska, Geis, Noel Daniel y Capdevilla y Olaberri.

La música que acompaña la proyección pretende también trasladar sensaciones asociadas a las formas: música con aristas, acogedora, envolvente, abierta, recogida… (Hisaishi, Tchaikovsky, Handel, Cirque du soleil, Mozart y The Beatles).

IMG_1649

Esa es nuestra propuesta: Que los niños y niñas disfruten de una experiencia sensorial utilizando la vista, el oído, el tacto y la sensación espacial, aprovechando los estímulos a su alcance.

A pesar de la disposición de las estructuras y elementos por la sala, repartidos de forma aleatoria, las familias se colocaron en posición de ver la proyección. Después de unos minutos en los que todos nos adaptamos al nuevo espacio, las luces se apagaron y empezaron las imágenes y la música. La potencia de la pantalla (con las fotografías y el sonido), único foco de luz en la sala oscura y, creemos, la costumbre de participar como espectadores en los espectáculos a los que asistimos, hacen que, al principio, todos estemos pendientes casi exclusivamente de la pantalla, obviando los objetos que nos rodean. Con el paso del tiempo, algunos niños empiezan a coger juguetes del suelo, alguna niña entra en la casa de cartón y un padre mete la cabeza en uno de los tipis… Todavía hay padres y niños que no se mueven. Algunas madres tienen tomadas a sus hijas sobre sus piernas, tan a gusto. Es lo que tiene la libertad, que cada uno hace lo que quiere.

Carmen, de La casa de Tomasa, que es una experta y comprende y respeta perfectamente el ritmo de los niños y las niñas, los observa con una sonrisa. También es cómplice de los padres y madres que, sentados cómodamente en la moqueta, miran a sus hijos sin hacer nada, sólo disfrutan tranquilos, que no es poco.

Emilio, también de La casa de Tomasa, que es más impaciente y entiende menos, se mueve nerviosillo, impaciente por que todos experimenten la magia de los espacios, que descubran las distintas texturas que se les ofrece o que vayan de un sitio a otro tocando y mirando. Mueve alguna estructura de sitio, desplaza alguna pelota para provocar alguna reacción, pero… ¿para qué?. La propuesta está hecha, el espacio es inmejorable, la temperatura es agradable y los padres y madres están relajados, tranquilos y sonriendo. Las niñas y niños,poco a poco, según su necesidad, su curiosidad o sus ganas de aventura, van visitando una u otra estructura, interactuando o no con los otros, se separan de los padres o permanecen recogidos junto a ellos.

Nos encanta este taller.

IMG_1662IMG_1656 IMG_1650IMG_1664 IMG_1672

Cuando acaba la proyección con los Beatles cantando que “todo lo que necesitas es amor”, todos se quedan con ganas de más. Los responsables del parque, generosos, nos permiten otra proyección más, esta vez con las luces encendidas intentado restar protagonismo a la pantalla y dárselo a los objetos.

Entre ambas sesiones tenemos una pequeña asamblea con los mayores para conocer sus impresiones. La nuestra es que están tranquilos, relajados y disfrutando.

IMG_1674

En un taller con un objetivo tan intangible como favorecer la relación con las formas a través de los sentidos, nuestra evaluación u análisis se basan en sensaciones y percepciones subjetivas.

La primera sensación, mientras recogemos el material, es felicidad: todos los padres y madres han salido agradecidos y sorprendidos.

El siguiente sentimiento es de agradecimiento y de reconocimiento de la valentía demostrada por el departamento de Educación del Parque de las Ciencias de Granada. Han sido valientes y arriesgados por proponer un espacio para pequeños de esta edad (de 1 a 3 años) sin que consista en meterlos en un corral ni ponerlos en fila india para pintarles las caras. Unir las propuestas de libertad, de descubrir el entorno, de estimular sensorialmente, sin dirigir ni manipular, y hacerlo a familias y a peques de esa edad es arriesgado, valiente y admirable, a la vez que necesario.

Coincidimos con ellos en la necesidad de dotar a las familias que visitan el parque, de un espacio donde disfrutar con sus hijos e hijas de esta edad, sin necesidad de estructuras ni elementos sofisticados;sólo utilizando su capacidad para descubrir el mundo a través de los sentidos, el juego y la curiosidad.

Terminamos, cómo siempre, agradecidos a las personas que trabajan en el Parque de las Ciencias. Siempre nos sentimos respetados, queridos, acogidos y apoyados en todas las propuestas por arriesgadas que sean. También nuestra admiración y nuestro afecto hacia ellos no paran de crecer.

Y, por supuesto, agradecidos a los padres y madres que confían en nosotros para gastar una tarde con las personas que más les importan.

Anuncios

Taller familiar de Arquitectura de La Casa de Tomasa en el Parque de las Ciencias de Granada. 2014.

Posted on Actualizado enn

Imagen

Vamos a llamar a las cosas por su nombre. Vamos a hacer un taller de AR_QUI_TEC_TU_RA”. Con estas palabras comenzó Paz Posse (Directora de Educación del Parque de las Ciencias de Granada) nuestra presentación en el taller familiar del pasado sábado, día 24 de mayo.

Nos emociona cada vez que Paz habla de nosotros y de nuestro trabajo, por el enorme afecto que le tenemos personalmente y por el tremendo respeto que le tenemos como profesional de la educación. Antes ya habíamos disfrutado de un café con ella y de la tranquilizadora acogida que siempre nos dan en el parque cuando vamos a trabajar.

Eliza Doolitle, interpretada por Audrey Hepburn, en la película “Myfair Lady” de George Kukor, dice al coronel Pickering: “Para el profesor Higgins yo seré siempre una florista porque él me trata siempre como a una florista; pero yo sé que para usted puedo ser una señora, porque usted siempre me ha tratado y me seguirá tratando como a una señora.” Cuando trabajamos en el Parque de las Ciencias de Granada nos sentimos los mejores profesionales de la arquitectura y la infancia, porque así nos tratan. Sabemos que lo hacen por que eso repercute en la calidad que ofrecen a sus visitantes pero son de agradecer todas las facilidades de personas y medios que nos ofrecen.

ImagenImagen

Pues ahí estamos en un aula llena de padres y madres con niños y niñas con los ojos bien abiertos dispuestos a pasar una mañana de arquitectura. Nos presentamos y les explicamos que en La casa de Tomasa nos dedicamos a la arquitectura y a la educación, para aprender a relacionarnos con el entorno y a ver el mundo desde otro punto de vista.

El taller va a tratar de las cubiertas, que son como la piel que recubre todos los edificios. Durante las dos horas de actividad vamos a JUGAR (por que creemos que se aprende mejor si disfrutamos), a EXPLORAR (vamos a descubrir cosas que no habíamos visto antes y vamos a verlas desde lugares donde nunca antes hemos estado)y vamos a CREAR (confiamos en que todos los niños y niñas son inteligentes, creativos e imaginativos).

Nos vamos a jugar con 4 madejas de lana de colores y con ellas vamos experimentando el espacio que forman una bóveda, un tejado a dos aguas y una cubierta plana. Por último, tejemos una estructura que nos permite hacer las formas que queremos, jugar y relacionarnos entre todos.

Las risas y las carreras de los niños y niñas se confunde con “Recuerdos de la Alhambra” de Tárrega, que suena de fondo.

ImagenImagenImagenImagenImagen

De vuelta al aula, Carmen nos descubre los secretos del pabellón nuevo del parque: Este tiene forma de mano, de forma que acoge y protege; su cubierta esta surcada como los cultivos cercanos de la vega de Granada y la silueta de los lucernarios es muy parecida a la de Sierra Nevada.

Como es mejor experimentarlo, allá vamos. Nos subimos a las cubiertas, vamos a pisar “el techo”. La sensación de estar allí arriba siempre es alucinante. Muy poca gente tiene la suerte de disfrutar desde ese lugar. Se ve la vega en el horizonte y se ve en los surcos de la cubierta, se ve la Sierra al fondo y comprobamos como la silueta de las cristaleras es idéntica, vemos los dedos de la mano que forma el pabellón y se ve toda Granada desde arriba. Nos permite saber dónde estamos, la relación con los pueblos que rodean la ciudad, dónde está la Alhambra, el Sacro monte, el centro y los barrios de la ciudad. Incluso podemos ver el mar de la costa en las placas solares situadas allí arriba. La mezcla de sonidos y la brisa completan una experiencia única.

ImagenImagenImagen

Una vez que hemos jugado y entendido qué es una cubierta, una vez que la hemos experimentado y explorado, toca diseñar y construir. Cada asistente dispone de un plano de la planta del edificio y diferentes materiales para proponer la cubierta que quieran. La mañana ha sido estupenda pero la magia empieza ahora. La capacidad de concentración de los menores siempre nos sorprende, la complicidad con sus padres y madres es genial, su imaginación es brutal y la manera de solucionar sus diseños es digna de estudio.

Nuestro trabajo ha terminado. Sólo tenemos que disfrutar del espectáculo maravilloso de personas unidas a través de la arquitectura, compartiendo un rato de ocio de calidad, pendientes los unos de los otros, construyendo algo en común.

ImagenImagenImagenImagenImagen

Terminamos con la sensación de haber triunfado. Los asistentes han disfrutado, han aprendido, han desarrollado múltiples inteligencias y se han prestado atención unos a otros durante toda la mañana. Esperamos que también hayan aprendido que nadie tiene que aguantarse con lo que le toca. Nadie tiene que conformarse con la ciudad donde vive, ni con el barrio, ni con la calle donde está su casa, ni con su vivienda, ni con su cole, ni con su clase… Podemos cambiarlo todo.

Si estudiamos, si exploramos y descubrimos, si compartimos la información con otras personas y somos críticos y creativos, proponemos soluciones y trabajamos… si hacemos todo eso, es posible crear espacios mejores para vivir. Si además lo hacemos escuchando a Charlie Parker, tiene que salir algo bueno. Seguro.

ImagenImagenImagenImagenImagenImagenImagen